En «Panorama de narrativas», a los títulos tan excelentes del primer cuatrimestre como
Solar de Ian McEwan,
La viuda embarazada de Martin Amis,
Emaús de Alessandro Baricco o
El ocupante de Sarah Waters, entre otros, se unen ahora otros libros excepcionales. Así,
Que empiece la fiesta, una sátira salvaje y divertidísima de la Italia actual de
Niccolò Ammaniti, considerado el mejor escritor italiano de su generación, con centenares de miles de lectores y los premios más prestigiosos, como el Strega y el Viareggio (del mismo autor recuperamos en otoño
No tengo miedo, en un registro muy distinto, otra cara de Ammaniti).
Emmanuel Carrère nos brinda en la galardonada
De vidas ajenas, bajo el signo del tsunami del océano Índico, la historia de dos jueces, un hombre y una mujer supervivientes de un cáncer: un libro sobrecogedor, imposible de abandonar, considerado por la crítica francesa la mejor obra narrativa del año y del que se ha escrito: «La
non fiction novel a la francesa ha encontrado un maestro»
(L’Express), mientras que Carrère ha sido definido como «el autor francés más poderoso, un nuevo Dostoievski»
(Gala). Hans Magnus Enzensberger con
Hammerstein o el tesón (elegido por la revista francesa
Lire mejor libro del año), a partir de la biografía del general Hammerstein, al mando del ejército alemán hasta que en 1933 Hitler reveló sus planes en una reunión secreta; una novela documental en la línea de
El corto verano de la anarquía, «a la vez ensayo histórico, novela familiar, reflexión sociopolítica, cuestionamiento filosófico y soberana libertad literaria, he aquí un libro duro, profundo, magnífico»
(Les Inrockuptibles). Además de estas tres cumbres, figuran
El amante de los caballos, de la poetisa y cuentista
Tess Gallagher, la última esposa y albacea literaria de Raymond Carver, un libro que ha evocado los mundos de O. Henry, Chéjov, Maupassant y los cultivadores del gótico sureño. Una irresistible propuesta polaca:
Lovetown de
Michal Witkowski, una suerte de
Decamerón queer en la Polonia poscomunista (y también un homenaje a Gombrowicz) de la mano de dos desvergonzados travestis:
un succès de escandale en su país, muy alabada por la crítica internacional y con muchas traducciones. Y, como remate de este festival,
El arte de no decir la verdad, un libro ingenioso e inclasificable de
Adam Soboczynski, un joven autor polaco que escribe en alemán, sobre el nuevo auge del arte del fingimiento: ¿un retrato crítico de nuestra sociedad o un peculiar manual de instrucciones para triunfar en ella? Investigue el lector en sus treinta y tres hilarantes historias.