En «Panorama de narrativas» figura el novelista posiblemente más celebrado de su generación,
Ian McEwan, con
Solar, una obra deslumbrante, una sátira magistral en torno al cambio climático: el autor de
Chesil Beach, Sábado y
Expiación sigue en plena forma. Con
Emaús, Alessandro Baricco nos presenta el desconcierto de unos adolescentes en «su noche más valiente y más hermosa» (Paolo Di Paolo).
Amélie Nothomb nos atrapa con
Viaje de invierno en su singular y extravagante microcosmos, una escritora autista, una inmolación por amor: «aporta levedad a un mundo de una gravedad aterradora» (Françoise Busnel). Con
El ocupante, su quinta novela, habitada por los espíritus de Poe y Henry James, con toques espeluznantes y siniestros –alabada por los críticos exigentes al igual que por Stephen King–, la escritora galesa
Sarah Waters ha conseguido situarse en uno de los primeros puestos de su generación, tanto en prestigio como en lectores. En
El fin de semana de
Bernhard Schlink, un exmiembro de la organización terrorista Baader-Meinhof, después de 20 años de cárcel, va a pasar un fin de semana con un grupo de antiguos amigos cada uno de los cuales ha seguido su propio rumbo, con su hermana, y con un joven y exaltado radical: una inquietante exploración en la memoria colectiva alemana. En
El último Weynfeldt de
Martin Suter, en la vida del último descendiente de una familia riquísima y experto en arte se suceden una serie de peripecias y manipulaciones que han hecho evocar los nombres de Patricia Highsmith, Ruth Rendell y Simenon.