Una defensa del recuerdo, del deseo y de la escritura como única trinchera contra el paso del tiempo.
¡Adelante, Cronófobos! es una novela fragmentaria, híbrida y confesional que orbita en torno a la obsesión con el tiempo, la pérdida y la imposibilidad de fijar lo vivido. Narrada en forma de diario, carta, ensayo íntimo o evocación memorialística, la obra reconstruye la vida emocional e intelectual de un joven escritor a través de escenas de infancia, relaciones familiares, pasiones lectoras, duelos personales y fantasías metafísicas. El narrador, con una voz a la vez hiperlúcida y vulnerable, traza un mapa de la cronofobia, del temor a que todo pase, se borre, se olvide, e intenta resistirla mediante el acto mismo de la escritura.
Entre la muerte de un gato, las reliquias familiares y los ecos de un amor perdido, el protagonista dialoga con su hermana, Amanda (científica, escultora, figura mitológica privada), con su tío muerto (aspirante a escritor) y con los autores que lo acompañan (Leopardi, Salinger, Proust, Josep Pla), construyendo una enciclopedia personal de la pérdida, donde conviven lo trágico, lo humorístico y lo radicalmente íntimo. El texto es también un artefacto cultural sobre una generación marcada por la nostalgia digital, el duelo anticipado, los vínculos líquidos y la herencia del fracaso.
¡Adelante, Cronófobos! es una novela tan melancólica como brillante, donde la memoria se convierte en un territorio mágico. Una defensa del recuerdo, del deseo y de la escritura como única trinchera contra el paso del tiempo.
«Un pasmoso ejercicio de imaginaria escritura diarística» (Elena Hevia, El Periódico).
«Por sus venas corre una labia cabrona, una enfermedad bibliófila, un deslenguamiento honesto, un lirismo que no le hace ascos al amor apasionado» (Luna Miguel).
«Por suerte sigue habiendo personajes como Diego Garrido, dispuesto a encerrarse en su cuarto con sus libros, sus obsesiones, su cuerpo y escribir, escribir, escribir y escribir» (Jorge Burón, Sustrato).
«Diego es ese tipo de cabeza obsesiva y mitologizante capaz de encontrar en la muerte de su gato —un deceso achacable a la vejez sin mayor misterio— la encarnación de todo un credo» (Tom C. Avendaño, El País Semanal).
«Se nos impone como una joya sin linaje cercano que la justifique, avale o explique» (Nadal Suau, Babelia).
Sinopsis
¡Adelante, Cronófobos! es una novela fragmentaria, híbrida y confesional que orbita en torno a la obsesión con el tiempo, la pérdida y la imposibilidad de fijar lo vivido. Narrada en forma de diario, carta, ensayo íntimo o evocación memorialística, la obra reconstruye la vida emocional e intelectual de un joven escritor a través de escenas de infancia, relaciones familiares, pasiones lectoras, duelos personales y fantasías metafísicas. El narrador, con una voz a la vez hiperlúcida y vulnerable, traza un mapa de la cronofobia, del temor a que todo pase, se borre, se olvide, e intenta resistirla mediante el acto mismo de la escritura.
Entre la muerte de un gato, las reliquias familiares y los ecos de un amor perdido, el protagonista dialoga con su hermana, Amanda (científica, escultora, figura mitológica privada), con su tío muerto (aspirante a escritor) y con los autores que lo acompañan (Leopardi, Salinger, Proust, Josep Pla), construyendo una enciclopedia personal de la pérdida, donde conviven lo trágico, lo humorístico y lo radicalmente íntimo. El texto es también un artefacto cultural sobre una generación marcada por la nostalgia digital, el duelo anticipado, los vínculos líquidos y la herencia del fracaso.
¡Adelante, Cronófobos! es una novela tan melancólica como brillante, donde la memoria se convierte en un territorio mágico. Una defensa del recuerdo, del deseo y de la escritura como única trinchera contra el paso del tiempo.