Una filosofía de la risa
Un libro muy serio –y muy divertido– sobre la importancia del humor.
Tenemos la ironía democrática de Sócrates, la risa atomista de Demócrito, las burlas salvajes de Diógenes, la mofa omnívora de Luciano, la sorna valiente de Christine de Pizan, el humor humanista de Montaigne, la carcajada salvaje de Shakespeare, la ironía tierna de Cervantes, el ingenio gamberro de sor Juana Inés de la Cruz, la retranca de Jane Austen, la risa santa de Nietzsche, las carcágrimas de Joyce, las paradojas de Chesterton o las reducciones al absurdo de Borges. Pero, si la comicidad, en sus múltiples formas, y el humor, que es su quintaesencia, han sido tan importantes a lo largo de la historia, ¿por qué les damos tan poca importancia?
En la estela de Una filosofía del miedo, la anterior obra del autor, Bernat Castany Prado nos propone ahora Una filosofía de la risa. Partiendo de los estudios ya clásicos de Bergson, Freud, Pirandello, Plessner, Minois o Berger, y tomando ejemplos de todas las épocas y lugares, este libro se pregunta de qué modo la comicidad puede ayudarnos a llevar una «buena vida buena». Y es que la risa tal vez sea la clave para tomar conciencia de nuestros límites cognoscitivos, asentir con el mundo, burlarnos de las supersticiones, crear una atmósfera de ligereza propicia para la acción, celebrar y alimentar nuestra potencia, refutar los falsos valores que nos oprimen y recordarnos que todos participamos de una misma condición humana, igualmente ridícula y maravillosa. Todo ello, claro está, si sabemos eludir su reverso: la capacidad para demonizar o para crear una atmósfera banal, cínica y fatalista, de la que nos advierte también este libro.
Con rigor y con humor –¿cómo si no se puede escribir sobre la risa?–, esta loca academia de filosofía nos enseña que reír es quitar hierro sin contraer anemia.
Sinopsis
Tenemos la ironía democrática de Sócrates, la risa atomista de Demócrito, las burlas salvajes de Diógenes, la mofa omnívora de Luciano, la sorna valiente de Christine de Pizan, el humor humanista de Montaigne, la carcajada salvaje de Shakespeare, la ironía tierna de Cervantes, el ingenio gamberro de sor Juana Inés de la Cruz, la retranca de Jane Austen, la risa santa de Nietzsche, las carcágrimas de Joyce, las paradojas de Chesterton o las reducciones al absurdo de Borges. Pero, si la comicidad, en sus múltiples formas, y el humor, que es su quintaesencia, han sido tan importantes a lo largo de la historia, ¿por qué les damos tan poca importancia?
En la estela de Una filosofía del miedo, la anterior obra del autor, Bernat Castany Prado nos propone ahora Una filosofía de la risa. Partiendo de los estudios ya clásicos de Bergson, Freud, Pirandello, Plessner, Minois o Berger, y tomando ejemplos de todas las épocas y lugares, este libro se pregunta de qué modo la comicidad puede ayudarnos a llevar una «buena vida buena». Y es que la risa tal vez sea la clave para tomar conciencia de nuestros límites cognoscitivos, asentir con el mundo, burlarnos de las supersticiones, crear una atmósfera de ligereza propicia para la acción, celebrar y alimentar nuestra potencia, refutar los falsos valores que nos oprimen y recordarnos que todos participamos de una misma condición humana, igualmente ridícula y maravillosa. Todo ello, claro está, si sabemos eludir su reverso: la capacidad para demonizar o para crear una atmósfera banal, cínica y fatalista, de la que nos advierte también este libro.
Con rigor y con humor –¿cómo si no se puede escribir sobre la risa?–, esta loca academia de filosofía nos enseña que reír es quitar hierro sin contraer anemia.