¿Qué soy, un ciervo?
El debut de Polly Barton. Una disección hipnótica y feroz del deseo, la identidad y la obsesión.
Subida al escenario del colegio, vestida con un camisón dorado de su madre y un cepillo a modo de micrófono, una niña británica de doce años está a punto de convertirse en Céline Dion. La música no suena y acaba cantando a capela ante mil personas. Es ridículo. Pero valiente. Y también una revelación: ¿qué ocurre cuando mostramos sin reservas la parte más cursi, intensa y vulnerable de nosotros mismos?
Años después, aquella niña se instala en Frankfurt para trabajar como localizadora de videojuegos. Traducir del japonés significa adaptar palabras, referencias y emociones de un mundo a otro, pero muy pronto comprende que también está intentando traducirse a sí misma: reinventarse, encajar, convertirse en alguien más ligero, más seguro, más auténtico. Es entonces cuando un encuentro fortuito en el tranvía —un desconocido le devuelve un paraguas olvidado— desencadena una obsesión amorosa que la acompañará a lo largo de un año y para la que solo encontrará alivio en sesiones de karaoke, donde las canciones pop dejan de ser un placer culpable para convertirse en una forma de verdad.
Con una prosa torrencial, inteligente y de una honestidad desarmante, Polly Barton convierte este relato de fascinación en una exploración deslumbrante de la identidad, el deseo, la vergüenza y las ficciones con las que damos sentido a nuestra vida. ¿Es posible abandonarse a una fantasía sin ironías? ¿Hasta qué punto la mirada del otro puede alterar la imagen que tenemos de nosotros mismos? ¿Y cuánto de nuestra existencia consiste, en realidad, en traducirnos constantemente para poder habitar el mundo? Entre Whitney Houston y The Cure, entre la euforia del karaoke y la soledad de la vida contemporánea, ¿Qué soy, un ciervo? es una novela tan divertida como filosóficamente aguda sobre la autenticidad, el anhelo de pertenencia y el vértigo de descubrir quiénes somos cuando dejamos de interpretar un papel.
«La prosa de Barton es excéntrica e ingeniosa, y capta con lucidez el dolor insoportable de aferrarse a una fantasía romántica. En su aguda observación del hastío millennial recuerda a Las perfecciones, de Vincenzo Latronico, cruzada con la sensibilidad emocional microscópica de Sally Rooney» (Emma Loffhagen, The Guardian).
«Con mordaz precisión, Barton une lo cotidiano y lo trascendente para preguntarse si podemos escapar verdaderamente de nosotros mismos y de las estructuras sociales que nos rodean. Su prosa es incisiva, conmovedora y hermosa. Me fascinó» (Jessica Andrews).
«La protagonista de ¿Qué soy, un ciervo? es a la vez Schrödinger y su gato... Está simultáneamente dentro y fuera, intentando averiguar si existe, suspendida en una vibrante oscilación. Polly Barton es una maestra de la disolución controlada» (Jen Calleja).
«Indaga en la fuerza primaria y desmesurada del enamoramiento. Después de esto, el karaoke ya no volverá a ser lo mismo» (Anastasiia Fedorova).
Sinopsis
Subida al escenario del colegio, vestida con un camisón dorado de su madre y un cepillo a modo de micrófono, una niña británica de doce años está a punto de convertirse en Céline Dion. La música no suena y acaba cantando a capela ante mil personas. Es ridículo. Pero valiente. Y también una revelación: ¿qué ocurre cuando mostramos sin reservas la parte más cursi, intensa y vulnerable de nosotros mismos?
Años después, aquella niña se instala en Frankfurt para trabajar como localizadora de videojuegos. Traducir del japonés significa adaptar palabras, referencias y emociones de un mundo a otro, pero muy pronto comprende que también está intentando traducirse a sí misma: reinventarse, encajar, convertirse en alguien más ligero, más seguro, más auténtico. Es entonces cuando un encuentro fortuito en el tranvía —un desconocido le devuelve un paraguas olvidado— desencadena una obsesión amorosa que la acompañará a lo largo de un año y para la que solo encontrará alivio en sesiones de karaoke, donde las canciones pop dejan de ser un placer culpable para convertirse en una forma de verdad.
Con una prosa torrencial, inteligente y de una honestidad desarmante, Polly Barton convierte este relato de fascinación en una exploración deslumbrante de la identidad, el deseo, la vergüenza y las ficciones con las que damos sentido a nuestra vida. ¿Es posible abandonarse a una fantasía sin ironías? ¿Hasta qué punto la mirada del otro puede alterar la imagen que tenemos de nosotros mismos? ¿Y cuánto de nuestra existencia consiste, en realidad, en traducirnos constantemente para poder habitar el mundo? Entre Whitney Houston y The Cure, entre la euforia del karaoke y la soledad de la vida contemporánea, ¿Qué soy, un ciervo? es una novela tan divertida como filosóficamente aguda sobre la autenticidad, el anhelo de pertenencia y el vértigo de descubrir quiénes somos cuando dejamos de interpretar un papel.