Uno de los análisis más certeros y audaces sobre nuestro tiempo.
Vicente Verdú, uno de los más agudos investigadores de los fenómenos contemporáneos, nos ofrece su mejor libro, un análisis certero y audaz sobre nuestro tiempo, es decir, sobre la época del «capitalismo de ficción», un concepto inédito, germinal y extraordinariamente fecundo. Las interpretaciones de la actualidad provienen, a menudo, de acercamientos sectoriales y estancos, pero lo más revelador consiste en conjugar los avatares de la economía con el sexo, los de la biogenética con el arte, los de la política con la cosmética o los del pensamiento con la televisión, para decantar el estilo general del mundo.
El capitalismo anterior se presentaba localizable y diferenciado, pero el actual se ha convertido en una naturaleza transparente, difícil de aislar y de combatir. El capitalismo de producción era triste, el capitalismo de consumo era trivial, pero el capitalismo de ficción es tramposo, trilero.
El capitalismo buscaba, en el pasado, ganar a cualquier precio, pero el capitalismo de ficción aspira especialmente a gustar. Este capitalismo no posee como objetivo fundamental la producción de bienes sino, ante todo, la producción de realidad. Una segunda realidad o realidad de ficción, más pueril, antitrágica y simple, expurgada de sentido y de destino, convertida en resguardo y en cultura de la distracción.
«Verdú expone las mutaciones a las que estamos asistiendo en todos los campos, desde el urbanismo a las biotecnologías, del comercio al “showbusiness”, de la comunicación al sexo, la gastronomía y los ritos funerarios. Con estilo ágil y pensamiento versátil, el autor nos lleva de la mano por el laberinto de la posmodernidad configurada por el capitalismo de ficción» (Román Gubern, Saber Leer).
«Un libro de tanto impacto como, en su día, La sociedad del espectáculo de Guy Debord o Apocalípticos e integrados de Umberto Eco» (Juan Cueto).
Sinopsis
Vicente Verdú, uno de los más agudos investigadores de los fenómenos contemporáneos, nos ofrece su mejor libro, un análisis certero y audaz sobre nuestro tiempo, es decir, sobre la época del «capitalismo de ficción», un concepto inédito, germinal y extraordinariamente fecundo. Las interpretaciones de la actualidad provienen, a menudo, de acercamientos sectoriales y estancos, pero lo más revelador consiste en conjugar los avatares de la economía con el sexo, los de la biogenética con el arte, los de la política con la cosmética o los del pensamiento con la televisión, para decantar el estilo general del mundo.
El capitalismo anterior se presentaba localizable y diferenciado, pero el actual se ha convertido en una naturaleza transparente, difícil de aislar y de combatir. El capitalismo de producción era triste, el capitalismo de consumo era trivial, pero el capitalismo de ficción es tramposo, trilero.
El capitalismo buscaba, en el pasado, ganar a cualquier precio, pero el capitalismo de ficción aspira especialmente a gustar. Este capitalismo no posee como objetivo fundamental la producción de bienes sino, ante todo, la producción de realidad. Una segunda realidad o realidad de ficción, más pueril, antitrágica y simple, expurgada de sentido y de destino, convertida en resguardo y en cultura de la distracción.