Tú también eres extraña
Una novela sobre la herencia emocional del exilio, tejida con humor, ternura y lucidez.
«¿A qué huele un asilado?
A catacumba cristiana, a bote mojado, a carpa insolada en un tierral. A cloaca medieval. A pelo de gato. A un zorro asustado. A ropa jamás tendida al sol, a caramelo derretido en el bolsillo, a miel de azufre, a dientes sin lavar. A un pijama camuflado debajo de un abrigo de lana con botones dorados.
Al bajarme del avión, soy la hija de un fugitivo, de un perseguido, de un refugiado, de un exiliado. Diez años después, seré la hija de un retornado.»
En 1974, una niña chilena aterriza junto a su familia en Roma. Hija de un dirigente de izquierda perseguido por la dictadura de Pinochet, su infancia transcurre entre maletas, salvoconductos y preguntas imposibles de responder: ¿de dónde eres?, ¿cómo es Chile?, ¿qué haces acá?
En esta novela de formación, María José Viera-Gallo reconstruye la experiencia del exilio desde la mirada de quien crece dividida entre dos lenguas y dos mundos. Roma no es aquí el decorado de unas vacanze romane, sino el escenario concreto de la supervivencia: hoteles sin estrellas cerca de Termini, conventos silenciosos, oficinas de inmigración, apartamentos húmedos donde se mezclan la incertidumbre y la ilusión.
Sin embargo, los personajes saben que esto es precisamente lo que los hace afortunados: han perdido su país, su clase social y su proyecto político, pero no su vida.
Mientras los adultos fundan centros de lucha antifascista, traducen testimonios del horror y sueñan con el regreso, la protagonista y sus hermanas aprenden a hablar italiano, a disimular la vergüenza de saberse distintas y a responder el teléfono como si al otro lado se encontraran con un pasado perdido. Tú también eres extraña es el relato de una identidad en tránsito. Una historia donde la épica colectiva del exilio convive con los detalles mínimos de la vida doméstica y donde la memoria familiar se teje entre la esperanza del retorno y el alivio de haber escapado.
Con una prosa delicada y precisa, María José Viera-Gallo transforma la experiencia del desarraigo en una reflexión sobre la memoria, la migración y, sobre todo, la extraña tristeza de no poder añorar el país al que se pertenece pero que aún no se ha conocido.
«En sus libros hay una fuerza, un resistirse, una manera de afrontar los golpes, o de simplemente constatarlos y ponerlos en el texto de manera tal que, al visibilizarlos, se los enfrenta con un vigor, con una emocionalidad que brilla» (G. Soto A., Loqueleímos).
«Una autora en plena madurez, poseedora de un estilo propio honesto y plenamente consciente de sus recursos» (Rodrigo Hidalgo, El Guillatún).
Sinopsis
«¿A qué huele un asilado?
A catacumba cristiana, a bote mojado, a carpa insolada en un tierral. A cloaca medieval. A pelo de gato. A un zorro asustado. A ropa jamás tendida al sol, a caramelo derretido en el bolsillo, a miel de azufre, a dientes sin lavar. A un pijama camuflado debajo de un abrigo de lana con botones dorados.
Al bajarme del avión, soy la hija de un fugitivo, de un perseguido, de un refugiado, de un exiliado. Diez años después, seré la hija de un retornado.»
En 1974, una niña chilena aterriza junto a su familia en Roma. Hija de un dirigente de izquierda perseguido por la dictadura de Pinochet, su infancia transcurre entre maletas, salvoconductos y preguntas imposibles de responder: ¿de dónde eres?, ¿cómo es Chile?, ¿qué haces acá?
En esta novela de formación, María José Viera-Gallo reconstruye la experiencia del exilio desde la mirada de quien crece dividida entre dos lenguas y dos mundos. Roma no es aquí el decorado de unas vacanze romane, sino el escenario concreto de la supervivencia: hoteles sin estrellas cerca de Termini, conventos silenciosos, oficinas de inmigración, apartamentos húmedos donde se mezclan la incertidumbre y la ilusión.
Sin embargo, los personajes saben que esto es precisamente lo que los hace afortunados: han perdido su país, su clase social y su proyecto político, pero no su vida.
Mientras los adultos fundan centros de lucha antifascista, traducen testimonios del horror y sueñan con el regreso, la protagonista y sus hermanas aprenden a hablar italiano, a disimular la vergüenza de saberse distintas y a responder el teléfono como si al otro lado se encontraran con un pasado perdido. Tú también eres extraña es el relato de una identidad en tránsito. Una historia donde la épica colectiva del exilio convive con los detalles mínimos de la vida doméstica y donde la memoria familiar se teje entre la esperanza del retorno y el alivio de haber escapado.
Con una prosa delicada y precisa, María José Viera-Gallo transforma la experiencia del desarraigo en una reflexión sobre la memoria, la migración y, sobre todo, la extraña tristeza de no poder añorar el país al que se pertenece pero que aún no se ha conocido.