Nunca muere
La consagración absoluta de una de las grandes poetas actuales: un libro sobre la fragilidad a la que nos vemos sometidos cuando no podemos plantar raíces.
La reconexión con ella tras la muerte de hierbamala marca el inicio de este singular viaje poético por territorios liminares entre el consciente y el inconsciente. Sus protagonistas nos llevan por un camino tortuoso y sembrado de trampas. Van cargadas y, a veces, se les nota el miedo. Hay algo que tienen que hacer juntas.
Obsesionada por encontrar una lengua con la que llamar a las cosas por su significado, Miriam Reyes acude a la gran obra de María Moliner en busca de ayuda. En el rodeo de la definición encuentra la única estrategia de avance posible para este poema río que se retuerce en meandros. En él, contemplamos fluir lentamente los mecanismos de defensa, disociación y silenciamiento que operan en la conciencia escindida del sujeto.
Más que en cualquiera de sus libros anteriores, la escritura de Reyes es aquí la de quien no sabe y busca, la de quien se entrega —no sin estremecimiento— a un modo de comprensión que desborda lo racional. Con versos de una sensorialidad vibrante, nos invita a abrir los sentidos y leer con todo el cuerpo para experimentar con ella esta deriva interior, que es también un intento de aprender a convivir con lo que nunca muere.
«Reyes es una de las voces poéticas más valiosas de estas décadas: escritura de tintes autobiográficos con un potente efecto de verdad, con un lenguaje cercano al habla cotidiana, y todo da en una alta calidad poética» (Túa Blesa, El Cultural).
Sinopsis
La reconexión con ella tras la muerte de hierbamala marca el inicio de este singular viaje poético por territorios liminares entre el consciente y el inconsciente. Sus protagonistas nos llevan por un camino tortuoso y sembrado de trampas. Van cargadas y, a veces, se les nota el miedo. Hay algo que tienen que hacer juntas.
Obsesionada por encontrar una lengua con la que llamar a las cosas por su significado, Miriam Reyes acude a la gran obra de María Moliner en busca de ayuda. En el rodeo de la definición encuentra la única estrategia de avance posible para este poema río que se retuerce en meandros. En él, contemplamos fluir lentamente los mecanismos de defensa, disociación y silenciamiento que operan en la conciencia escindida del sujeto.
Más que en cualquiera de sus libros anteriores, la escritura de Reyes es aquí la de quien no sabe y busca, la de quien se entrega —no sin estremecimiento— a un modo de comprensión que desborda lo racional. Con versos de una sensorialidad vibrante, nos invita a abrir los sentidos y leer con todo el cuerpo para experimentar con ella esta deriva interior, que es también un intento de aprender a convivir con lo que nunca muere.