¿Cómo enfrentarnos a los peligros de los usos de la tecnología en el campo de los afectos?
Vivimos en una sociedad tecnocapitalista en la que las relaciones afectivas están cada vez más atravesadas por las redes sociales, las comunidades digitales, las apps para ligar, las herramientas para monitorizar los cuerpos… Cada uno de estos dispositivos modifica, de manera más o menos sutil, las emociones y nuestra forma de entender la intimidad.
Nos encontramos frente a un panorama tecnológico en el que todavía estamos aprendiendo a relacionarnos con las redes y desde las redes, y en el que la necesidad de una educación crítica se vuelve urgente. Pero mientras ese aprendizaje colectivo sucede, nuevas herramientas digitales avanzan a un ritmo frenético, siempre un paso por delante de nosotras. La última gran irrupción ha sido –por el momento– la inteligencia artificial.
Este ensayo no pretende adoptar una mirada tecnófoba ni tecnoutópica, sino pensar la tecnología como un terreno en disputa. Porque el feminismo se enfrenta hoy a un reto crucial: imaginar un horizonte tecnológico que no reproduzca las violencias, desigualdades y fantasías de dominación del presente.
Ante esta mutación a gran escala, este libro propone que nos detengamos por unos instantes, miremos a nuestro alrededor y cuestionemos el lugar que la tecnología ocupa en la vida cotidiana y en la organización de los vínculos, desde su capacidad para infiltrarse en el cuerpo hasta su poder para moldear nuestro deseo.
Sinopsis
Vivimos en una sociedad tecnocapitalista en la que las relaciones afectivas están cada vez más atravesadas por las redes sociales, las comunidades digitales, las apps para ligar, las herramientas para monitorizar los cuerpos… Cada uno de estos dispositivos modifica, de manera más o menos sutil, las emociones y nuestra forma de entender la intimidad.
Nos encontramos frente a un panorama tecnológico en el que todavía estamos aprendiendo a relacionarnos con las redes y desde las redes, y en el que la necesidad de una educación crítica se vuelve urgente. Pero mientras ese aprendizaje colectivo sucede, nuevas herramientas digitales avanzan a un ritmo frenético, siempre un paso por delante de nosotras. La última gran irrupción ha sido –por el momento– la inteligencia artificial.
Este ensayo no pretende adoptar una mirada tecnófoba ni tecnoutópica, sino pensar la tecnología como un terreno en disputa. Porque el feminismo se enfrenta hoy a un reto crucial: imaginar un horizonte tecnológico que no reproduzca las violencias, desigualdades y fantasías de dominación del presente.
Ante esta mutación a gran escala, este libro propone que nos detengamos por unos instantes, miremos a nuestro alrededor y cuestionemos el lugar que la tecnología ocupa en la vida cotidiana y en la organización de los vínculos, desde su capacidad para infiltrarse en el cuerpo hasta su poder para moldear nuestro deseo.