
Que nos juzguen los perros, si pueden
A los diecisiete años, Sarah conoce a Benoît, quien tiene treinta y ocho años y no ha querido casarse nunca. De aquel encuentro surgirá un amor loco. Ella caerá en sus brazos, y acabará en su cama. Pero es Edipo y Antígona, es Fedra e Hipólito. Como ellos, Sarah y Benoît experimentan los ardores, el vértigo, los rigores del amor prohibido. Porque Benoît es el padre biológico de la jovencita, que desapareció antes de que ella naciera. Así, el libro se transforma en un monólogo incendiario contra el tabú del incesto, «una prohibición fundada en una alucinación colectiva, en una superchería, una superstición»...
ISBN 978-84-339-7058-9
PVP sin IVA 13.46 €
PVP con IVA 14 €
Nº de páginas 160
Traducción Mª Teresa Gallego

RESEÑAS