Atrás

LEE UN FRAGMENTO



ISBN978-84-339-6412-0
EAN9788433964120
PVP SIN IVA15,29 €
PVP CON IVA15,90 €
NÚM. DE PÁGINAS160
COLECCIÓNArgumentos
CÓDIGOA 509
PUBLICACIÓN15/03/2017
COMPARTE EN:

El videojugador

A propósito de la maquina recreativa


Entre los juegos del siglo pasado y los de ahora, cuando las pantallas se miniaturizan, íntimas e invasivas, omnipresentes, El videojugador sigue el fluido único de la ficción y la evasión electrónicas. Convertido el ordenador (del tipo que sea, del teléfono a los cascos de realidad virtual) en almacén, productor y distribuidor de señales e imágenes múltiples, filtro a través del que relacionarse con la realidad, los videojuegos son el círculo mágico en el que se fusionan los elementos esenciales de la fábrica de los pasatiempos: películas, publicidad, información, tebeos, arte, literatura, música, lo que sea, imágenes de imágenes industrialmente repetidas.

El videojuego ha copiado a todos los medios, como todos los medios copian hoy al videojuego, que hace años alcanzó los espacios sagrados de la alta cultura de masas, los museos, a la vez que los mundos del juego invadían los escenarios de la vida real de los jugadores: iba a producirse una continuidad entre el mundo imaginario del videojuego y el mundo real del jugador, que vio de pronto cómo su realidad inmediata aparecía en la pantalla como parte del universo del juego. Y mientras en las calles del mundo de verdad, por ejemplo, debía localizar a sus presas en un juego-cacería, sus videojuegos estrechaban la relación con los nuevos modelos económicos y los nuevos vínculos sociales.

En la época de los videojuegos parecen confluir el tiempo de recreo y el tiempo ocupado. Cuando las máquinas inteligentes reducían el número de trabajadores humanos necesarios y se dilataba el ocio, los ordenadores se convirtieron en máquinas para la diversión, y el no-trabajo forzoso, dedicado en gran medida a comprar (por ejemplo, vidas y recursos para seguir participando en un juego en la Red), demostró ser un componente estructural de la nueva economía. Hasta las relaciones con los poderes públicos y empresariales a través de ordenadores asimilan hoy la lógica de un videojuego: el programa obliga al usuario a actuar según un repertorio muy restringido de posibilidades. Como el ciudadano ante el ordenador, el videojugador debe obedecer lo más automáticamente posible las órdenes que le dictan según van apareciendo figuras en la pantalla. La obediencia automática se ha convertido en un pasatiempo de masas industrial.

A vueltas con la dimensión estética y las implicaciones sociopolíticas de los videojuegos, con una erudición sabiamente salpimentada de amenidad y comandada por una acreditada solvencia literaria, Justo Navarro debuta en el ensayo con un texto lleno de conexiones inesperadas e intuiciones agudísimas, que aborda un terreno poco explorado en el ámbito hispánico con ánimo indagador y documentada seriedad. Mundo virtual y mundo real, teoría política y ejercicios de comparatismo, reflexiones sobre lenguaje e interactividad: un volumen fundacional e imprescindible.

 


Navarro, Justo


Justo Navarro (Granada, 1953), premio de la Crítica por su libro de poemas Un aviador prevé su muerte, ha publicado en Anagrama seis novelas: Accidentes íntimos (Premio Herralde de Novela): «Un premio rotundamente merecido» (J. Ernesto Ayala-Dip, El Correo); «Un paso adelante en una trayectoria cada vez más densa y cuajada» (Santos Sanz Villanueva, Diario 16); «Transita por los caminos auténticos de la narrativa con mayúsculas» (Ramón Acín, El Heraldo de Aragón); La casa del padre (Premio Andalucía de la Crítica): «Se integra en el privilegiado número de novelas que permiten definir lo mejor de una época literaria» (J. A. Masoliver Ródenas, La Vanguardia); «Una novela de clima inolvidable y una de las más rotundas e inquietantes de la nueva narrativa española» (Felipe Benítez Reyes, El Correo de Andalucía); El alma del controlador aéreo: «Turbadora gran novela» (Enrique Vila-Matas); «Sobria, impecable e intensa» (José Fernández de la Sota, El Correo); «De imprescindible lectura» (Ana Rodríguez Fischer, ABC); F. (Premio Ciudad de Barcelona), Finalmusik y El espía, que lo han situado como una figura imprescindible de la narrativa española contemporánea.

«Justo Navarro tiene una voz absolutamente personal, posee un mundo inequívoco de obsesiones y ficciones, aporta un sistema expresivo singularizado y brillante, y trae a la narrativa española un necesario acento de dureza, de rigor estético pero también ético» (Miguel García-Posada, El País).



OTRAS OBRAS DE Justo Navarro
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.